lunes, 27 de agosto de 2012

Cuaderno de bitácora: hoy habla el corazón

PARA QUE NO MUERAS


     Se desvanece el rostro de la tarde
y la luna dibuja una sonrisa
sobre el azul profundo que te acoge.
      Un sollozo atrapado en el camino:
el eco de una queja y de un adios
que golpea las sienes del recuerdo.
Todo un cósmico afán de no rendirle
ni al tiempo ni a la tierra su tributo
Los muertos nada más se quedan solos,
con sus huesos cubiertos de tristeza,
cuando sella el olvido su silencio
y se hielan los besos en su tumba.
       Tu historia es un abril inacabado,
dos palabras mecidas por el viento,
el dolor de una flor en la distancia,
... un sueño más hermoso que la vida.
Un fuego inasequible que trasciende
y está encendido en todas las estrellas.
       La voz que Dios le diera al universo.

                          Mª Ángeles Novella
                          julio 2012

jueves, 16 de agosto de 2012

Reeditarse es de sabios

Es hora de salir de nuevo a la mar y hay que hacerlo ahora porque el viento y la marea son propicios. Hay que zarpar poniendo rumbo al próximo puerto que, aunque no sea muy importante, es un referente porque ha estado presente de manera continua en la lista de pendientes de mi vida y ahora las condiciones son las perfectas para poder llegar allí. Esto me hace pensar sobre un curioso hecho que suele producirse con demasiada frecuencia: casi siempre las cosas, las personas o los sentimientos nos llegan a destiempo, o demasiado pronto o demasiado tarde. Por esa razón, muy pocas veces apuramos al máximo nuestras vivencias y las gozamos sólo parcialmente: si nos llegan demasiado pronto, sólo disfrutamos de la ilusión, si nos llegan demasiado tarde, lo que apreciamos es la reflexión. Por desgracia, en la vida no suele haber segundas ediciones y nos perdemos una gran parte de felicidad y de experiencia. Cuando, de vez en cuando, eso ocurre, cuando logramos reeditar un episodio de nuestra vida, el resultado es algo extraordinario: sobre el fondo de ilusión que permanece, podemos colocar con serenidad las piezas que sólo podemos valorar y apreciar porque contamos con el tiempo y la capacidad de la reflexión y el resultado es algo completo, redondo, que satisface a nuestro corazón y a nuestra mente, que nos colma de conocimientos y de sentimientos y nos hace penetrar en el auténtico sentido, hermoso, de la vida. Saber reeditarnos es seguramente la mayor sabiduría.

martes, 7 de agosto de 2012

Cuando los sueños toman forma

No se por dónde empezar. Es difícil elegir entre un sentimiento y otro, entre una emoción y otra, entre un proyecto y otro. Creo que lo primero ha de ser describir la magnífica sensación de haber vuelto a ser fecunda, en lo que a producción poética se refiere. Tras mucho tiempo de escribir un poco a piñón fijo, casi por estricta obligación ante el ineludible compromiso adquirido,un par de poemas al año, y sin que con esto quiera decir que fueran poco inspirados o poco sinceros, me he reencontrado con mi manantial: casi con la misma naturalidad que brota el agua de la tierra, se han derramado por mi cuaderno poemas frescos, vitales, con alma. Surgían de lo más profundo, de los rincones más queridos de mi vida y se materializaban sin darme, prácticamente, tiempo a pensar, sólo a sentir, sólo a decir. Ha sido como si todo aquello que había estado contenido, dormitando en un silencio oscuro, me hubiera arrollado al liberarse y... realmente ha sido, es hermoso porque, igual que muchas veces verbalizar un problema es empezar a resolverlo, poner palabras a los sueños es una forma de empezar a vivirlos.